El mes pasado pensé que septiembre sería un poco más tranquilo, y me equivoqué. He aprendido la lección, así que ¡nada de predicciones para noviembre!
Octubre ha sido otro mes intenso, y sus cambios abarcan todo SightReader, desde el momento en que abres la app hasta lo que pasa cuando terminas una pieza. Estos son los más destacados.
Revisa tus errores

Recibir una puntuación al final de una pieza es útil. Saber por qué has sacado esa puntuación lo es mucho más.
Cuando terminas una pieza, ahora puedes abrir Revisar errores y recorrer cada fallo sobre la partitura: cada nota equivocada, omitida, adelantada o atrasada, y cada nota que soltaste demasiado pronto o mantuviste dentro de un silencio. Verás qué tocaste y, en el caso del ritmo, por cuánto.
También busca hábitos a lo largo de toda la pieza, el tipo de cosa que te señalaría un profesor. Quizá tocas fa♯ como fa cada vez, o te adelantas al pulso. Detecta dónde te paraste a descifrar una nota, los compases que fueron más lentos o más rápidos que el resto y, con un teclado MIDI, cuándo una mano entra después de la otra. Si tocas en un teclado sensible a la pulsación, te dirá si un p te salió igual que un f, o si un crescendo nunca llegó a crecer de verdad.
Cada hábito que encuentra tiene un botón rápido de «¿Te ha sido útil?», así que cuéntanos cuándo acierta, y cuándo no.
Practica solo los compases que se te resisten

Casi todas las piezas tienen uno o dos pasajes que te hacen tropezar. Hasta ahora, la única forma de practicarlos era volver a tocar la pieza entera.
Ahora puedes mantener pulsado un compás de la partitura, tocar el último compás que quieras, y solo esos compases se tocan y se corrigen. Si un intento se tuerce en un sitio concreto, al final aparece un botón Practicar los compases que te lleva directamente allí. Practicar algunos compases cuenta para tu racha, pero para ganar estrellas sigues teniendo que tocar la pieza entera.
Los controles bajo la partitura se han rehecho para acompañar este cambio. El tempo y el metrónomo comparten ahora un solo botón: arrástralo para cambiar la velocidad, o tócalo para elegir un tempo por su indicación, de Largo a Presto. A su lado, Repetir vuelve a empezar la pieza (o los compases que hayas elegido) hasta que pares, o tócalo dos veces para seguir hasta conseguir 3 estrellas.

Además, cada pieza guarda ahora dos juegos de estrellas, uno para Solo notas y otro para Notas y ritmo, para que veas qué piezas has tocado a la perfección tanto a tiempo como afinadas. Los profesores pueden pedir estrellas de Notas y ritmo en una tarea.
Notas, escalas y acordes, nivel a nivel

Los ejercicios solían ser páginas en blanco: eliges tus ajustes y adelante. Eso está muy bien si sabes qué practicar, pero ayuda menos si no lo sabes. Ahora cada uno es una serie de niveles cortos, y todos los niveles están abiertos, así que puedes empezar donde quieras.
- Notas tiene 39 niveles, desde el do central por las dos claves, las líneas adicionales, las armaduras y las alteraciones. Después de cada ronda, un pentagrama te muestra cómo te ha ido con cada nota, y hay sprints de un minuto si te gustan los retos.
- Escalas tiene 36 niveles, que recorren el círculo de quintas desde do mayor, con cada escala mayor seguida de sus relativas menores armónica y melódica.
- Acordes es totalmente nuevo, con 60 niveles: tríadas mayores y menores, números romanos, inversiones, séptimas, y de ahí hasta novenas, trecenas y voicings de jazz. Toca acordes desde la partitura o desde cifrados, o pon nombre a los acordes. Las cinco primeras unidades son gratis.
La Práctica libre sigue estando en cada uno si prefieres montar tu propio ejercicio.
En Ejercicios, ahora puedes tocar con las dos manos desde Inicial, con una parte sencilla para la mano izquierda que te acostumbra a leer dos pentagramas a la vez. Si un ejercicio merece la pena, pulsa Compartir bajo la partitura para enviar un enlace a esa misma pieza.
Una app más sencilla, desde la primera nota

SightReader ha crecido mucho este año, y cada vez costaba más orientarse. Así que este mes hemos simplificado las cosas.
La app tiene ahora cuatro pestañas: Inicio, Aprender, Biblioteca y Perfil. Inicio empieza con una sola cosa que hacer a continuación, que puede ser la tarea de tu profesor, tu siguiente lección o tu siguiente pieza. En el móvil, deslízala para ver el siguiente paso en todo lo demás que has estado practicando últimamente.

También es más fácil empezar. Sin iniciar sesión, la app ahora se abre con una pieza corta en lugar de una pantalla de acceso, y todo lo que toques antes de registrarte se guarda y se añade a tu cuenta nueva. Ni siquiera hace falta pulsar Reproducir: toca la primera nota y ya estás en marcha. Si tocas un piano acústico, una comprobación rápida del micrófono se asegura de que SightReader te oye antes de tu primera pieza. Y si ya sabes leer música, una breve prueba de nivel te permite saltarte los primeros grados en Lecciones.
Dos cambios más que me hacen especial ilusión. Ya hay modo oscuro, que oscurece también la partitura. Lo encontrarás en Apariencia, dentro de Preferencias.

Y los ajustes se han reorganizado, con un buscador: escribe «fuerte», «retraso» o «bluetooth» y en pantalla solo quedan los ajustes que coinciden.
Todo lo demás
Esos son los cambios más grandes, pero hay muchos más. Esperar la nota correcta ahora señala la única nota equivocada dentro de un acorde, y te avisa cuando tocas en la octava equivocada. Puedes ocultar los números de digitación, o leer sin ningún marcador del pulso, como en una página impresa. Antes de tocar una pieza de la biblioteca, hay un test rápido sobre su tonalidad, su ritmo y sus indicaciones. Hay 23 insignias nuevas, y si tocas el comienzo de una melodía famosa entre pieza y pieza, SightReader te dirá cuál es. El día del cumpleaños de un compositor, todas sus piezas son gratis para todo el mundo, como lo fueron esta semana las de Henry Lemoine por su 240 cumpleaños. En la página de tu cuenta ahora puedes regalar a un amigo un mes de Pro (y recibir un mes tú cuando se suscriba), pausar Pro hasta tres meses si pagas mensualmente en la web, cambiar tu dirección de correo o descargar una copia de tus datos. La lista completa está en el registro de cambios.
Más rápido y más fiable
Esta última sección es un poco más técnica, así que ¡sáltatela si quieres! Pero buena parte del trabajo de octubre se fue en cosas que nunca verás, y creo que merecen unas palabras.
El piano suena antes. La primera nota necesita ahora una descarga ocho veces más pequeña que antes, y el resto del piano llega en segundo plano. Los acordes grandes y los pasajes rápidos ya no crepitan en los móviles con el volumen alto. Y cuando publicamos una actualización, la app ya no se vuelve a descargar entera.
Tus estrellas aparecen en cuanto terminas. Cada intento de práctica se guarda primero en tu dispositivo y se envía a tu cuenta en segundo plano. La tarjeta de resultados no espera a internet y, si no tienes conexión, no se pierde nada: los ejercicios, las lecciones y las piezas se sincronizan en cuanto vuelves a estar en línea. En un dispositivo compartido, tu práctica solo va a la cuenta que la tocó.
Las páginas cargan más rápido, estés donde estés. Nuestra base de datos está en Dublín, pero el servidor que construye cada página se ejecutaba donde Cloudflare decidiera, a veces en la otra punta del mundo. Cada viaje desde allí hasta la base de datos podía tardar hasta medio segundo, y una página a menudo necesitaba varios. En octubre trasladamos ese servidor junto a la base de datos, y redujimos a la mitad el número de preguntas que cada página le hace. Para quienes están fuera de Europa, las páginas más lentas son ahora unas tres veces más rápidas que antes. Para todos los demás, todo debería ir simplemente más ágil.
Si te perdiste los dos últimos resúmenes, el de agosto trata de las apps para iPhone y Android, el modo Notas y ritmo y Ejercicios, y el de septiembre trata de Lecciones, Estudios y el test semanal.
Como siempre, me encanta saber de quienes usan SightReader. Si tienes algo que contarme, bueno o malo, escríbeme a hello@sightreader.app. ¡Gracias por leer, y feliz práctica!
— Bret